La ciudad de Cali, Colombia - Vista nocturna.

La ciudad de Cali, Colombia - Vista nocturna.
La ciudad de Cali, Colombia - Vista nocturna. Fotografía tomada de Wikipedía.


Cada semana dejo mis poemas como una forma de establecer un diálogo abierto y de puro sentimiento con todos ustedes que me leen y me estimulan a continuar en esta aventura de hacer cultura. Cada visita, cada palabra de ustedes es un paso más hacia la cima del hombre nuevo, el hombre sabio.

martes, 24 de febrero de 2026

Queridos amigos de Contrastes, os invito a una nueva edición de Contrastes en la que os ofrezco dos poemas, recientemente escritos, y sus correspondientes versiones musicales que espero que a vosotros os guste.

Recibid mi abrazo. 


Un café no calma la espera

 

Un café no calma la espera

de un corazón lejano

que quizá ya no palpite intenso,

quizá le falte un abrazo

o el vuelo fugaz de un beso;

en fin, un café no calma

la espera de un corazón lejano.

Un café no calma la espera

de un corazón lejano,

se saborea lento y sin prisa,

amargo como la espera,

y, en el primer sorbo de la mañana

el alma leve se desespera.

Un café no calma la espera

de un corazón lejano,

un café como un vicio cotidiano,

un corazón bebiendo tragos amargos.

 

Gustavo Figueroa Velásquez

©


Un café no calma la espera
Gustavo Figueroa Velásquez

Me gusta

 

Me gusta mirarte y escucharte

cuando me hablas plena de amor,

es como como que el amor te viste de lujo

para embriagarme con tu belleza,

es la gloria de descubrirte enamorada

cuando me besas con tu mirada.

Me gusta pintar de poesía nueva

cada encuentro para ser felices

y amarte en la risa que me dedicas.

Me sorprende el minuto en el que callas

porque te veo en cuerpo y alma

y me enamora el brillo de tus ojos

pintados con el más fino pincel.

Me gusta soñarte tan femenina

posando para el lienzo de mis instintos,

soñarte derrochando piel al amanecer,

moldear tu cuerpo de piel tan fina.

 

Gustavo Figueroa Velásquez

©

Me gusta
Gustavo Figueroa Velásquez