Catedral de sal de Zipaquirá, Colombia. Foto tomada de internet.

Catedral de sal de Zipaquirá, Colombia. Foto tomada de internet.
Catedral de sal de Zipaquirá, Colombia. Foto tomada de internet.


Cada semana dejo mis poemas como una forma de establecer un diálogo abierto y de puro sentimiento con todos ustedes que me leen y me estimulan a continuar en esta aventura de hacer cultura. Cada visita, cada palabra de ustedes es un paso más hacia la cima del hombre nuevo, el hombre sabio.

lunes, 31 de octubre de 2016

Un saxofón para la vida

Oswaldo Guayasamín - La Pieta de Avignon. 
Tomado de pinterest.com

La vida

Entre la vida y la muerte hay un paso,
entre la muerte y la vida ninguno,
hay quien vive a paso lento
y hay quien muere sin dar uno.
Nacemos llorando,
preludio de lo que nos espera,
no hay quien no sufra
o no sienta una pena.
La infancia es feliz,
la adolescencia complicada,
la madurez difícil
y la vejez relajada.
El tiempo no pasa
se pasa la vida,
el tiempo es testigo
y el destino es quien dicta.
Somos frágiles,
pendemos de un hilo,
hoy estamos vivos
y mañana nos hemos ido.
Polvo somos
y en polvo nos convertimos,
y aunque no soy de iglesias 
corroboro lo que se dijo.
Pasamos rachas,
las mismas que el viento, 
épocas de suave y fresca brisa,
y fuertes y gélidos vientos.
El niño necesita soñar
el joven aprender,
el adulto que lo entiendan
y el anciano el querer.
La vida es una carrera
cuya meta es la vejez,
quien no llega no la alcanza
y quien la alcanza quiere volver.
Siento nostalgia del pasado
que no volveré a vivir,
tengo miedo del futuro
que no sé qué me depara,
y el presente me tiene en vilo
por sino despierto mañana.
Entre la vida y la muerte hay un paso,
entre la muerte y la vida ninguno,
y aunque no sea de dioses
quiera dios que tarde el último.


Rafa Hernández
©

Leonid Afremov - El alma del saxofón.

Cuando suene


Cuando suene
inspirado
el saxofón
será la noche
quien venga
a escuchar su sonido...
y será ténuemente intenso,
será intensamente ténue,
apasionantemente fugaz,
embriagantemente sereno.
Cuando suene...
la noche será más oscura
será un momento de complicidad,
la noche y el sonido
fundidos en un diálogo
de arte,
en una danza imperceptible
como el vuelo de un pétalo
besado por el aire.
Cuando suene
inspirado
el saxofón
será la noche
quien venga
a escuchar su sonido
porque la noche
tiene un alma enamorada,
sueña un momento
de estrellas
como perlas
en el cielo.
Cuando suene,
la noche
será un minuto
de cadencia
y lo que suene
un ritmo
enamorado de la noche.


Gustavo Figueroa Velásquez
©
Calle 13 (Puerto Rico) - La vida (Respira el momento).

11 comentarios:

  1. El poema que traes a colación de Rafa Hernández, es una especie de bitácora existencial, hecha en versos recogidos, por lo que bien podrá cantarse, por su estructura de verso vallenato. Pero qué bien dice de la vida y la muerte, por igual. SE vive, se construyen en el hacer del hombre, lo que le da sentido a la existencia, pero se desemboca en la muerte de manera irremediable.
    El poema del saxo, es una lírica a la noche. Qué mejor se siente el saxo, y ojalá en un blues, o un bolero con filin en la intención cubana, para sentir la intensidad y la emoción hecha sombras nocturnas. UN abrazo, maestro Figueroa. En este momento, precisamente escucho un blues, en el saxo de de King Kurtis.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Carlos:

      La musicalidad de la poesía es una contribución a la exposición del lenguaje de la belleza a través de la musica. Ya me imagino el poema de Rafa hecho un vallenato o el mío con una música de blues o un bolero que esa cadencia cubana...ya me los imagino, estimado Poeta!
      Admirado amigo y Maestro, mil gracias por tus palabras y por regalarme tu tiempo.

      Eliminar
  2. Pero que grata sorpresa leeros a ti y a Rafa
    la vida se nos va en un instante, en un suspiro
    y aun así queda el latido de todos los que nos han amado, querido y acunado, desde la niñez hasta la edad en la que todos volvemos a ser niños,necesitando cariño y comprensión... esa edad donde nos considero que aprendemos a despojarnos de todo lo que hemos ido acumulando en la madurez, eso que nos pesa, los problemas vanos, de dinero y demás yerbas
    y mientras recuerdo las letras de Rafa, un saxo suena, melancólico y a la vez vital, ese que tu poema acaricia entre ráfagas de brisa de vida y esperanza ( como versaba el poeta)
    vivamos plenos libres y sin corazas, abrazando el amor de los que nos lo brindan y comprendiendo las acciones de aquellos que sin malicia a veces nos dan un tiro ... aunque no sea de gracia

    un abrazo inmenso

    ResponderEliminar
  3. MaRía:

    Pues, sí, Rafa es mi invitado en esta edición y aquí estamos juntos cantándole a la vida, a las ganas de vivirla y hacerle malabares a la muerte. Rafa es fenomenal como diría un buen argentino!
    Gracias, amiga mía, por tus palabras tanto para Rafa como para mi, palabras que estimulan y que son pura energía.
    Un abrazo muy grande.

    ResponderEliminar
  4. Para ir un poco por orden sobre esta entrada, tengo que decirte que la foto de ese paisaje noruego es una maravilla, y un gran canto a la vida; en especial me ha gustado esa estrofa de que: " todo lo que muere es porque alguna vez nació" me parece sensacional. El poema tuyo Gustavo es una delicia, y que ese saxofón suene todo una eternidad. Muchas gracias a todos por vuestras palabras, y en especial a ti Gustavo por tener la delicadeza de ver plasmado el poema mío en tu espacio, ya que para mí esto supone un gran honor y placer. Que a grandes poetas les haya gustado me llena de satisfacción. Fuerte abrazo Gustavo. Te he mandado un correo, supongo que lo habrás recibido. Gracias compañero.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Rafa:

      Cada ser humano lleva dentro de si un poeta que espera a ser liberado, a que se le de la oportunidad de poder decir lo que siente, lo que ve; de poder expresar sus emociones, de plasmar su visión subjetiva de la belleza haciendo uso de la única arma que admiro: la palabra. Tú, amigo mío, la usas para el humor y lo haces muy bien pero, a veces, el poeta que hay en ti, se escapa del anonimato y compite con creces con el hombre que nos saca una risa y que nos maquilla el día. Los que saben aquí de poesía han visto, tal vez, lo que yo he visto en ti: un poeta que pide a gritos que se le de la libertad para cantarle al mundo sus versos que tienen nostalgia e intrínsecamente un toque de nostalgia.
      Mereces estar aquí en ésta que también es tu casa.
      Recibe un fuerte abrazo.

      Eliminar
  5. Querido Gustavo:

    Hermoso es el paisaje noruego, pero el paisaje nocturno escuchando el saxofón eso es demasiado... Si alguna vez la poesía se ha fundido con la música ha sido escuchando este saxofón, hecho noche intensa, la noche oscura del alma que se desploma hasta el dolor más hondo y, entonces, en su catarsis, revive, resurge, toma vida matizada por el tono lunar y decide volver a vivir, más sabia, más humana, decididamente artista, necesitada de amar y ser amada:

    "como el vuelo de un pétalo
    besado por el aire".

    Y el tiempo se detendrá y dejará su impronta:

    "la noche y el sonido
    fundidos en un diálogo
    de arte,
    en una danza imperceptible".

    Y redescubre la belleza y la necesidad de sentir la vida que le ha sido otorgada:

    "de estrellas
    como perlas
    en el cielo".

    "Suenan y sueñan" en su paronomasia el ritmo y la cadencia enamorados de la noche.

    Y será el tiempo detenido, como si de una ley universal se tratara:

    "y será tenuemente intenso,
    será intensamente tenue,
    apasionantemente fugaz,
    embriagantemente sereno."

    El arte viviendo en su plenitud y el saxo que resuena en el interior de la piel, de las vísceras, vivificando el alma nocturna, bella, intensa. Me quedaría prendida de ese saxo toda le eternidad... Una joya.

    Un saludo también para Rafa Hernández, felicidades por su bello e inspirado poema, "tempus fugit", pendemos de un hilo y ciertamente no es el tiempo el que pasa, se pasa la vida, se nos va entre las manos como la arena...


    Un placer disfrutar por aquí, un abrazo, querido Gustavo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi querida Elena Clásica:

      Me celebro y me canto, te celebro y te canto, parafraseando a Whitman me congratulo de volver a tener tu visita que siempre es atenta, generosa y llena de presentes siempre renovados; y, no es para menos, porque una disección como la que tú haces de mi poema es, en si misma, una asombrosa irrupción de la belleza que tan pronto es la palabra hecha poesía para después ser un pincel que pinta la sensación amorosa de la noche y un saxofón. Es, y así queda plasmado en tu precioso comentario, un acto de fe y de amor, porque el amor como sentimiento inspira, abriga, fortifica, da confianza y nos hace trascender. La música, en nuestro caso la del saxofón, es el desliz del buen gusto que nos permite cerrar los ojos, en medio de la noche, para extasiarnos y, porqué no, acercarnos a ese momento místico y exultante cuando el amor abraza su entorno para abrir las puertas de un paraíso encerrado en nosotros mismos y que necesita liberar toda su energía.
      En cuanto al poema de Rafa, ya tu lo has dicho y decir más es de perogrullo.
      Querida amiga, te abrazo y esta casa tiene siempre las puertas abiertas para ti.

      Eliminar
  6. Que bellas poesías tanto la tuya como la de Rafa Hernandez.
    La música de un saxofón que suena en medio de la noche seduce y nos hace volar. Maravilloso.
    No puedo evitar recordar a ese otro grande que fue y sigue siendo Julio Cortazar.

    Abrazos estimadísimo Gustavo y una vez mas he disfrutado de tu post.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Rembrandt:

      Gracias apreciada amiga por tus palabras y concuerdo contigo en aquello que afirmas de que "La música de un saxofón que suena en medio de la noche seduce y nos hace volar". Qué bello!
      Me emociona saber que esta entrada te ha hecho recordar al gran Julio Cortázar...qué Escritor, qué intelectual!!!!

      Rembrandt, recibe mi abrazo y mi afecto.

      Eliminar
  7. Toda una constelación de sensaciones de la mano de palabra, tiempo, color y voz.
    Como la notas que ponen melodía a tiempo y en ellos encontramos sabor y sin sabor. Pasos a tientas que la música guía y nos hace alcanzar la comunión con nuestro yo.

    Un abrazo de luz

    ResponderEliminar