La ciudad de Cali, Colombia - Vista nocturna.

La ciudad de Cali, Colombia - Vista nocturna.
La ciudad de Cali, Colombia - Vista nocturna. Fotografía tomada de Wikipedía.


Cada semana dejo mis poemas como una forma de establecer un diálogo abierto y de puro sentimiento con todos ustedes que me leen y me estimulan a continuar en esta aventura de hacer cultura. Cada visita, cada palabra de ustedes es un paso más hacia la cima del hombre nuevo, el hombre sabio.

Mostrando entradas con la etiqueta Poemas de Hernando Vanegas T. y Gustavo Figueroa V.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poemas de Hernando Vanegas T. y Gustavo Figueroa V.. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de junio de 2017

Poemas desde el fondo del alma


Amigos míos, esta semana les invito a leer un poema que forma parte del cuerpo de un libro de cuentos,  estremecedor, que recoge historias, mitad realidad, mitad fantasía. El libro “El guerrillero ciego” fue escrito por el médico cirujano Hernando Vanegas Toloza quien sufrió en carne propia la terrible persecución del Estado colombiano. Algunos de los cuentos del libro en mención fueron escritos a partir de la experiencia vivida por Hernando en la Sierra Nevada de Santa Marta en donde tuvo que refugiarse para tratar de escapar de la persecución estatal debido a sus luchas políticas en favor del pueblo colombiano. Tres de los hermanos de Hernando fueron asesinados por los paramilitares que siempre actuaron y actúan en connivencia con las fuerzas de seguridad del Estado colombiano.

Mariposas amarillas, foto tomada de internet.

Vuela, ve y dícelo


He visto volar
las mariposas más hermosas
de mi tierra,
mariposas amarillas danzan orgullosas
en los arroyuelos de mi Sierra,
como pidiéndole al cielo
Paz y clemencia,
como yo he implorado
que tu ausencia
no se prolongue demasiado...

Y la bella tornasolada
que con su revolotear
va describiendo mi andar
en la montaña verde, verde,
en la búsqueda del que nada pierde
y por el contrario, todo ha de ganar...

Oh!, mariposa azul, negro y rojo,
la del noventa y ocho en tus alas
vuela, ve y decíselo...
dile que...
todas las noches trasnocho
pensando en su amor sincero.

Decíle que mi amor
es cada vez más firme,
que tendría que morirme
para dejar de amarla.

Mariposas, maripositas...
bellezas de mi Sierra...
mariposita blanca y pequeñita,
símbolo de pureza,
dile que aún después de muerto
la seguiría amando
porque ella es mi puerto
después de cruel naufragio.

Mariposita,
vuela, ve y díselo...


Poema del médico, Escritor y Poeta
Hernando Vanegas Toloza
©

Los niños de la calle. Foto tomada de internet.


Qué agonía


Qué agonía más agónica
este desfile interminable
de minutos imposibles
en el espejo de la espera.
¿Soy el tiempo irreductible
o soy la espera agobiante?
No sé, en cualquier caso
pasa el tiempo sin mirar atrás
y queda un cúmulo de heridas,
implacable monumento
de la otrora gloria humana.


Gustavo Figueroa Velásquez
©

Libros ardiendo. Foto tomada de la tertulia 
de la granja.com


Los poemas se quemaron


Los poemas se quemaron
y fueron ceniza, no más palabras,
metáforas calcinadas tristemente,
versos silenciados en la hoguera,
escupidos por las editoriales fanfarronas,
condenados al más bárbaro mutismo;
odas ardiendo como teas,
la sangre de un Poeta hecha polvo.


Gustavo Figueroa Velásquez
©
Mercedes Sosa (Argentina) - Canción con todos.