La ciudad de Gävle, Suecia, cubierta de nieve.
Fotografía de Gustavo Figueroa V.
Fotografía de Gustavo Figueroa V.
Hola mis amigos de Contrastes, un nuevo año
y un nuevo camino a recorrer. "Caminante no hay camino, se hace camino al
andar", y ese es el nuevo camino que transitaré con todos ustedes amigos
que durante todos estos años me han acompañado.
Para comenzar quiero contarles que enero, acá en Suecia
y, en especial, en la ciudad donde vivo, en Gävle, ha comenzado con mucha nieve
y mucho frío. Esta semana hemos tenido temperaturas de hasta -22 grados
centígrados y en un pueblito del norte de este país escandinavo el termómetro
marcó -42,8 grados...pero, los que ya estamos acostumbrados a vivir en Suecia,
le vemos lo bello a esta temporada y hasta en la nieve brilla exuberante la
reina poesía.
Bienvenidos amigos a este Nuevo año 2016
con mucha poesía en Contrastes.
El río Gävle (Gavleån).
Fotografía de Gustavo Figueroa V.
Fotografía de Gustavo Figueroa V.
CARPE DIEM
Aprovechar
el momento, el instante preciso que besa al ser humano para que este abra los
ojos al infinito que le rodea y se de cuenta que puede ser feliz; aprovechar el
momento, ese instante mágico en el que el Universo se alinea contigo y te hace
parte substancial de la metáfora de la vida y la felicidad. Aprovechar el ya,
el ahora, el beso leve del día, el goce pleno de la relatividad del tiempo, te
convierte en un ser privilegiado porque te pones por encima de la
"jauría" de desquiciados que andan por el mundo haciendo la guerra,
de las hienas que preconizan el lenguaje del odio e intentan asesinar la
belleza del lenguaje del amor. Cuando uno aprovecha el día, uno sabe y siente que uno pasa por la historia como alguien importante y no como un desconocido. ¡Vivir el día, ahora, es ser feliz! (Gustavo Figueroa Velásquez).
Gävle vestida de blanco.
Fotografía de Gustavo Figueroa V.
Muere
Muere
lentamente
un
poema incierto,
hecho de palabras rotas,
de frases sueltas,
abandonado en el frío,
torturado en el olvido.
Muere, falto de palabras,
sin ideas, sin alma,
como una marioneta
en el triste tinglado
de la decadencia.
Muere lentamente,
anémico de letras,
desmembrándose
en pútridas miserias,
incapaz de ser luz,
de ser faro en la tormenta.
Gustavo Figueroa Velásquez
©
Invierno (Antonio Vivaldi) - La Orquesta de Cámara de Salzburgo
(Salzburger Kammerorchester).