At the steps - Leonid Afremov
Llovía
Llovía, llovía
sobre la ciudad,
esa lluvia
pertinaz
era yo quien lloraba sobre ti,
quería que me
sintieras
en la desnudez de
tu piel,
en el beso
carmesí de tus labios,
en la caricia
nívea de tus manos.
La lluvia, mis
lágrimas,
la ciudad era tan
gris
como el alma gris
que llora
soledades
y tú, amor,
tiritabas
como aquéllos
árboles
testigos de
inviernos otoñales;
era tu cuerpo
delgado
el depositario de todas mis pasiones
y hasta de mis
lágrimas
que eran y son lágrimas
de amor.
Llovía sobre
aquéllas calles desoladas
Y llovía sobre
ti...
Después fui tu
café.
Gustavo Figueroa
Velásquez
©
