Hermoso paisaje de Noruega - Fotografía de Christer Forsling

Hermoso paisaje de Noruega - Fotografía de Christer Forsling
Hermoso paisaje de Noruega - Fotografía de Christer Forsling


Cada semana dejo mis poemas como una forma de establecer un diálogo abierto y de puro sentimiento con todos ustedes que me leen y me estimulan a continuar en esta aventura de hacer cultura. Cada visita, cada palabra de ustedes es un paso más hacia la cima del hombre nuevo, el hombre sabio.

domingo, 12 de abril de 2015

Poesía y la magia de Seúl (parte final)

Apreciados amigos y amigas de Contrastes:

En esta edición les ofrezco mis últimas impresiones sobre mi visita a Seúl.

El Museo Memorial de la guerra de Corea.
Foto tomada de internet.

Al estar de visita en esta capital de Corea del Sur recordé la absurda guerra (1950 - 1953) que dividió a la península coreana en dos países antagónicos: Corea del Norte y Corea del Sur.
Al recordar esa guerra en la cual se involucraron otros países, entre ellos Colombia, único país de Latinoamérica en inmiscuirse en una guerra tan lejana y tan ajena, sólo por servirle de idióta útil a los Estados Unidos. Ningún otro país del continente americano quiso comprometerse con una guerra que no les pertenecía y que, en realidad, era responsabilidad de la desaparecida URSS y Los Estados Unidos.
Hoy en día, la mayoría de esos soldados, llamados veteranos de la guerra de Corea, que formaban parte del "Batallón Colombia" a las ordenes de los gringos, se encuentran en la mayor miseria y abandonados por los diferentes gobiernos que ha tenido Colombia después de la mencionada guerra.
Un momento verdaderamente triste se vive al entrar al enorme salón en donde se honra a los combatientes de esa maldita guerra. Las paredes, a lado y lado de esa sala, están cubiertas de cientos de placas que tienen grabados, cada una, cien nombres de los soldados que murieron en ese conflicto bélico. Caminando a lo largo de esa sala, con mucho respeto, llegamos a un sitio en donde descubrimos dos placas con los nombres de los soldados colombianos muertos en esa guerra ajena.

Placa con los nombres de los soldados colombianos muertos 
en la guerra de Corea. Foto de Gustavo Figueroa V.

Sobre el papel de Colombia en la guerra de Corea es importante leer el siguiente artículo de la Revista Rebelión: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=171974

La Estatua de los hermanos.
Foto de Gustavo Figueroa Velásquez.

La Estatua de los Hermanos es un símbolo de la guerra de Corea que mide 18 metros de ancho y 11 de alto. La parte que ven en la foto representa un momento dramático cuando un oficial surcoreano y su hermano menor, un soldado norcoreano, se encuentran y se abrazan en el campo de batalla. La estatua representa la reconciliación, el amor y el perdón. Se dice en Corea del Sur que este encuentro de los dos hermanos fue un hecho real.

Bien mis amigos, espero haberles sembrado la inquietud sobre Corea del Sur, un país con gente muy amable, con sitios hermosos para visitar y sin olvidar que Seúl es una de las diez capitales más caras del mundo. Gracias por haberme seguido en este viaje.

A continuación les ofrezco mi poema que tiene relación con el tema de la guerra.

Masacre en Corea - Pablo Picasso (1951)
Foto tomada de internet.

El Grito

El grito, como un eco aterrador,
como una sirena enloquecida,
como un vidrio que se rompe,
como el ego destruyendo espejos.
El grito, como una ola moribunda
como un dardo a los oídos,
como el llanto que constriñe,
como de la carne torturada.
El grito de uno y de todos,
de los cuerpos mutilados,
de Kim Phuk gritando quema,
de ellos, los inocentes,
desangrando su infortunio.
El grito de dos hermanos coreanos
abrazados en medio de las bombas.
El grito, si, el grito del horror,
un grito de rabia e impotencia,
un grito que duele en las entrañas,
pero, un grito como un eco infinito,
un eco contra el fin de la barbarie.

Gustavo Figueroa Velásquez
©

Música tradicional coreana - Sinawi






22 comentarios:

  1. Maestro Gustavo Figueroa: Colombia estuvo presente en la Guerra de Corea. Creo que el Batallón se llamaba Colombia, y los soldados que estuvieron allí, no sabían por qué iban a pelear. La mayoría regresó, si no mutilada, con psicosis de guerra. Con gran fortuna, llevé a escena MOnte Calvo, del dramaturgo colombiano, Jairo Aníbal niño.
    Tu poema, recoge el horror de esa guerra, en el horror de las bombas, que generan la barbarie...que bien se pone a tono con el apintura de Picasso. Un abrazo. Carlos

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    1. Maestro Carlos:

      El Batallón se llamó Colombia y tienes razón cuando afirmas que esos soldados no sabían porqué iban a pelear como tampoco tenían idea de a dónde iban. Recuerdo la obra "Monte Calvo" y me alegra saber que tú, admirado Poeta, la pusiste en escena exitosamente.
      Como siempre, te agradezco tus palabras sobre mi poema y por dedicarme un poco de tu valioso tiempo.
      Un abrazo.

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  2. El grito de dos hermanos coreanos
    abrazados en medio de las bombas.
    El grito, si, el grito del horror...Gracias Gustavo por llevarnos por el recorrido de tu viaje, lo vivimos plenamente, tu poema mas que sentido, nos recuerda la bajeza a la que puede llegar el hombre. Abrazo a todos en Govle. Gracia como siempre por la música.Bendiciones.

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    1. Admirada Jenny:

      La guerra es la manifestación más aberrante del fin de la inteligencia; la guerra es bárbara y me parece ridículo y poco inteligente que tanta gente en Colombia estén pidiendo guerra en lugar de la Paz. Quién no ha sufrido los rigores de la guerra no sabe que es eso, No hay bien más preciado que la Paz.
      Me alegro mucho, querida Poeta, que hayas vivido plenamente este viaje por Corea del Sur que les compartí durante cuatro domingos.
      Un abrazo.

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  3. El eco del grito. Es lo q. Queda despues de una guerra ,el dolor en el alma con el la tristeza y la melancolia.
    gracias por compartir tu lindo poema y tus fotografias. Muy bonitas

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    1. Mi estimada María:

      Qué grato verte entrar a esta casa de la cultura que desde ya también es tuya. Tú si que sabes de este tema de la guerra por tus compatriotas que la vivieron pero, también, sabes que la Paz debe brillar por encima de la barbarie.
      Gracias por tus palabras en relación a mi poema y por las fotografías.
      Un abrazo.

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  4. Que crueles las guerras, cuánto sinsentido en ellas, cuánto dolor irreparable...
    Sea donde sea, sean quienes sean los que son llevados a ellas, dejan secuelas de por vida, cicatrices que jamás curarán.
    Luego está el hecho de que hagamos monumentos que refresquen la memoria, por si eso pudiese olvidarse...
    Magnífica entrada.
    Besos.

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    1. Marinel:

      Concuerdo plenamente con tu opinión y te agradezco tus palabras.
      Besos.

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  5. ¡Que horror!
    Cualquier guerra es un horror, es un grito que rasga el cielo, un trueno que no dejará de sonar jamas en el interior de los que las han sufrido .. y tan cruel como la propia guerra el utilizar a personas ajenas simplemente por el puñetero interes de terceros
    en fin
    lobo para el hombre .. no ... peor
    Me has emocionado, sinceramente
    te dejo un beso y mil gracias por tus huellas en mi blog
    pasa una hermosa semana, amigo

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    1. MaRía:

      Has empleado las palabras precisas para describir algo tan salvaje como la guerra.
      Gracias por venir a Contrastes y dejar tu huella que siempre es importante.
      Saludos.

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    2. Buen fin de semana, amigo
      Un beso

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  6. Las guerras son implacables. Lo hemos visto en la historia de la humanidad.

    Me encantó esté viaje que hemos hecho de tu mano, el cual concluímos el día de hoy y que han enriquecido tus fotografías.

    Ilustrativo.

    "El grito" un mensaje de paz.

    Saludos.

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    1. Pluma Roja:

      Gracias por haberme seguido en este viaje y por entender que mi poema es un grito, una exhortación a la Paz.
      Saludos.

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  7. Un viaje grandioso Gustavo, disfrutando de todas las imágenes e historias tan reales. No sabía que Colombia había participado en esa guerra, desde aquí y según he leído en los libros de historia, Uruguay se vió beneficiado económicamente por esos años debido a la misma guerra. Que triste vivir bien gracias a una guerra...La estatua de los hermanos es un recordatorio al mundo. Todos deberíamos serlo. Un abrazo amigo y gracias por compartir.

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    1. Lyliam:

      Gracias por tus palabras y por el interés mostrado por este relato que les he compartido sobre Seúl.
      Sobre la guerra hay que decir que la persona que la desee debe de estar loca o no sabe que es eso.

      Un abrazo.

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  8. Estremece tu poema, Gustavo, como estremecedora es toda guerra. ¿Quien no sufre ante la guerra? No entiendo ni entenderé nunca que los humanos lleguemos a semejantes extremos de barbarie. Menos mal que, también, somos capaces de dar lo mejor de nosotros mismos en otras facetas menos violentas.
    «Un grito que duele en las entrañas». Sí, querido amigo, toda guerra es un grito que nunca cesa.
    Un grandísimo abrazo.

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    1. Admirada Isabel:

      Toda guerra, aún en un poema, estremece, horroriza y deja secuelas por el resto de la vida de quienes la viven o la vivieron. Pero, como tú bien lo dices, "Menos mal que, también, somos capaces de dar lo mejor de nosotros mismos en otras facetas menos violentas".
      Gracias querida amiga por visitarme y dejar tu valiosa huella.
      Abrazos.

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  9. Fantástico todo lo que cuentas Gustavo; el poema de los hermanos coreanos, es entrañable, y la estatua es algo muy emotivo, sobre todo debe serlo para las gentes de aquél país. Y he leído también que aquel batallón de soldados colombianos muertos, más bien quedaron en el olvido por parte de su Gobierno.

    Fuerte abrazo Gustavo.

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    1. Rafa:

      Nuevamente te agradezco por tu infaltable y siempre bien recibido comentario. Esa Estatua es todo un símbolo para los coreanos del sur.
      Recibe mi mejor abrazo.

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  10. Querido Gustavo:

    Emocionada una y otra vez ante el relato del viaje, del intenso sentimiento experimentado y del dolor hecho poesía y gritando, y en su grito resonando por todo el mundo, por este mundo nuestro plagado de guerras, injusticias y barbarie, que grite una y mil veces con esa belleza que has sabido insuflar a tus versos y a la pintura del sufrimiento humano.

    Impresionante testimonio a su vez en la visita a la sala hasta la que nos has llevado con unos nombres que esperan que la gente los lea y los recuerde y ese abrazo que eriza la piel, ese abrazo de dos hermano separados por la guerra y reunidos en su carne y en su alma.

    Maravilloso, Gustavo, como siempre único. Gracias de todo corazón por este inemenso viaje que nos has brindado y un abrazo muy, muy fuerte.

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    1. Querida Elena:

      Cuando tu ve la idea de escribir mis impresiones sobre Seúl, lo confieso, no sabía por dónde iba a empezarlas y cómo terminarlas, pero, sobre la marcha se fue desarrollando todo como, finalmente, se dio y me siento satisfecho con el resultado.
      Esa escultura me produjo una sensación difícil de describir, mirándola no pude evitar recordar que en mi antigua y primera Patria hay una guerra fratricida y, lo peor, saber que hay tanto miserable deseando la guerra en lugar de la Paz. Desean una guerra pero librada por otros. La Estatua de los dos hermanos me inspiró el poema que has leído y, cómo no hacerlo, te agradezco tus palabras con las que te refieres a mi obra; ya lo sabes que tu opinión en este casa cultural es un tesoro incalculable.
      Recibe un abrazo muy grande.

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