Hermoso paisaje de Noruega - Fotografía de Christer Forsling

Hermoso paisaje de Noruega - Fotografía de Christer Forsling
Hermoso paisaje de Noruega - Fotografía de Christer Forsling


Cada semana dejo mis poemas como una forma de establecer un diálogo abierto y de puro sentimiento con todos ustedes que me leen y me estimulan a continuar en esta aventura de hacer cultura. Cada visita, cada palabra de ustedes es un paso más hacia la cima del hombre nuevo, el hombre sabio.

domingo, 26 de marzo de 2017

Hoy

El grito del pintor noruego Edvard Munch.


Hoy


Hoy he visto los árboles sin hojas,
el sol brillando como velas encendidas,
hay un viento convertido en plañidera,
y me inunda esa soledad, la del vacío.

Hoy me ha mordido el diente del silencio,
me ha atormentado el hambre del olvido,
hoy, mi ventana es el telón de las saudades,
un desfile doloroso y agobiante de lo viejo.

Hoy me acompaña un viaje de nostalgia,
el esperpento vacuo de lo que fue y ya no es,
un grito aterido desbordado en los abismos,
un cuadro gris carcomido por los años.

Hoy hay un vuelo de viejas frustraciones
estrelladas en el altar confuso de los años,
una sombra inclemente atascada al medio día,
la sala de tortura donde mueren las verdades.


Gustavo Figueroa Velásquez
©
Marta Gómez (Colombia) - Esta sangre.

13 comentarios:

  1. No podemos vestir todos los días de júbilo...son esquivos y a su libre albedrío nos hacen sentir los sucesos que nos preparan en cada amanecer.
    Hay días así...de vacíos y soledades, de alma abigarrada.
    Pero sólo son eso, días. Luego pasan y en ti, nada más y nada menos, dejan un reguero poético hermoso para gusto de los que te leemos.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Marinel:

      Los días, los de nosotros los seres humanos, son de ires y venires, de risa y llanto, de palabras y silencio, de nubarrones y sol, de amores y desamores y así seguimos hasta el final de nuestra vida...y mientras tanto, las palabras brotan como un bálsamo para aliviar el alma.
      Besos.

      Eliminar
  2. Coincido con Marinel, la vida es un continuo sucederse de luces y sombras y el mejor modo de expresar esos instantes es escribiendo poemas.
    La semana pasada fue uno de amor, en el de hoy surgen nostalgias, vacío, frustraciones que forman parte del cotidiano vivir.
    Un poema con mucho sentimiento, Gustavo.
    Un abrazo otoñal.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mirella:

      Así es mi admirada Escritora y mi poema es un escape del alma para no ahogarse en la nostalgia.
      Un abrazo primaveral y gracias por tu visita.

      Eliminar
  3. Buen poema Gustavo en el que nos muestras por el estado de ánimo que pasamos en cada etapa de nuestra vida, y en cada momento. Por desgracia a veces nos envuelve la nostalgia, y no siempre con buenos recuerdos. Mí padre solía decir con frecuencia que vivimos cuatro días, y dos de ellos son jodidos.

    Fuerte abrazo Gustavo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Rafa:

      Le doy toda la razón a tu padre; mientras tanto, seguimos la lucha por la vida procurando vivir cada momento de felicidad como si fuera ese el último de nuestras vidas. La felicidad son estados de ánimo no constantes.
      Un fuerte abrazo Rafa.

      Eliminar
  4. Respuestas
    1. Myriam:

      Kära vän, du tolkar min dikt med de äkta orden.
      Tack för dina fina tankar kära Myriam.
      Kram.

      Eliminar
  5. Perfecta conjunción de imagen y palabra
    que sacude el alma en ese grito.

    Un abrazo, Gustavo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Myriam:

      Gracias querida amiga por venir y dejarme tu opinión que es muy importante para mi trabajo.
      Un abrazo, Myriam.

      Eliminar
  6. Hay días y días Gustavo porque la vida es una sucesión de días luminosos y otros menos claros pero lo que siempre sabemos es que después de la tormenta más oscura siempre acaba saliendo el sol.
    Saludos luminosos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Conxita:

      Totalmente de acuerdo contigo apreciada Conxita.
      Saludos.

      Eliminar
  7. Tiene tu poema, Gustavo, ese viaje interior de alguno de los poemas Barba Jacob. Se siente el fluir del alma mordida. Un abrazo. Carlos

    ResponderEliminar