La Ciudad Perdida en La Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia. Foto tomada de CNN Travel.

La Ciudad Perdida en La Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia. Foto tomada de CNN Travel.
La Ciudad Perdida en La Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia. Foto tomada de CNN Travel.


Cada semana dejo mis poemas como una forma de establecer un diálogo abierto y de puro sentimiento con todos ustedes que me leen y me estimulan a continuar en esta aventura de hacer cultura. Cada visita, cada palabra de ustedes es un paso más hacia la cima del hombre nuevo, el hombre sabio.

domingo, 28 de abril de 2019

Volver a la primavera

Apreciados amigos de Contrastes:

He estado ausente, muy ausente de mi blog en gran parte de este año. Ustedes ya saben de la tragedia que nos ha llenado de luto a mi familia y, por supuesto a mi. Hace ya unos días que regresé de Colombia a donde viajé para un reencuentro necesario con mis padres, mis hermanos, mis sobrinos y, en general, con toda la familia que aún siente el enorme vacío dejado por mi querido hermano Álvaro. Después de haber estado tres semanas en Colombia siento que, tanto mi familia como yo, estamos más sosegados; hemos ido, poco a poco, asimilando que Álvaro ya no está, en vida, con nosotros y que en nuestros corazones él estará por siempre. 
Ahora ya estoy en Suecia, es tiempo de primavera y siento que, de nuevo, florezco y miro hacia adelante con la convicción de que la vida es hermosa y que hay que vivirla.
Feliz primavera queridos lectores de Contrastes.

Foto tomada de internet.


¿ Dime, a quién?

(A mi hermano Alvaro, qepd)


¿A quién llevaré mi primavera,
dime, a quién si ya no estás?
¡ Ay, hermano mío, cómo florecías
cada vez que te abrazaba,
cada vez que me abrazabas!,
retoñabas, como los árboles,
con un brillo de sol en tu mirada,
¡ cuánta fiesta había en tu rostro!,
¡ cuántos viajes de sol y luna nueva!
¿ A quién llevaré mi primavera?
¿ Dime, a quién?

Gustavo Figueroa Velásquez
©

Blanco y negro. Foto tomada de internet.


Quiero amarte



Quiero amarte aun en la nostalgia,
en la hora de este corazón roto,
en la bruma del alma aterida.
Quiero amarte aun en el silencio,
en la oscura llama de la ausencia,
en el dolor de la partida inaplazable.
Quiero amarte aun en el olvido,
en el llanto ahogado en la garganta,
en la mirada clavada en el vacío.
Quiero amarte aun mudo ante tus ojos,
en el gesto inevitable del adiós,
en el grito postergado para siempre.
Quiero amarte aun muriendo un poco,
en el poema hecho sangre y corazón,
en la hora atroz de no mirar atrás.


Gustavo Figueroa Velásquez
©

Alfredo Zitarrosa - El violín de Becho

6 comentarios:

  1. Un homenaje precioso para tu hermano, amigo mío. Bellos sentimientos versados y bella música que le da ese toque íntimo, de recogimiento.
    Es una amputación en toda regla, lo siento mucho.

    Mil besitos que te abracen con cariño y feliz semana.

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    1. Apreciada Auroratris, mil gracias por tus palabras de ánimo y por tu apreciación en referencia a mi trabajo poético.
      Recibe un fuerte abrazo y un beso.

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  2. A veces un abrazo en silencio es la mejor de las palabras
    eso te dejo , desde el corazón abrazo tu alma
    desde la comprensión ( pues yo lo he vivido) puedo decirte que te comprendo

    mis cariños siempre Gustavo

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    Respuestas
    1. María, gracias amiga mía por ese abrazo que lo siento muy cercano y como un bálsamo aliviador. Gracias por comprender.
      Un beso.

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  3. Estimado Gustavo bello post dedicado a tu querido hermano Alvaro, el dolor va dejando lugar a la resignación que no es otra cosa que creer en los designios de Dios. Ya sabemos que nuestros seres queridos nunca se van del todo, sino que que pasan a vivir en nuestro corazón y allí moran para siempre.

    En mi abrazo te dejo todo mi cariño y mis deseos de lo mejor para vos y tu familia.

    REM

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  4. Rembrandt, gracias por tu cercanía, por tus palabras; en mi caso, la resignación es la aceptación de la realidad que vivimos y que, entendemos, que la vida continúa y que la muerte nos llega a todos en algún momento y esa es otra realidad, que aunque dolorosa, también hay que aceptar.
    En nombre mío y en el de mi familia te abrazamos y te agradecemos tu noble gesto de cercanía.
    Un beso.

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