Queridos amigos de Contrastes, os invito a una nueva edición de Contrastes en la que os ofrezco dos poemas, recientemente escritos, y sus correspondientes versiones musicales que espero que a vosotros os guste.
Un café no calma la espera
Un café no calma
la espera
de un corazón
lejano
que quizá ya no
palpite intenso,
quizá le falte
un abrazo
o el vuelo fugaz
de un beso;
en fin, un café
no calma
la espera de un
corazón lejano.
Un café no calma
la espera
de un corazón
lejano,
se saborea lento
y sin prisa,
amargo como la
espera,
y, en el primer
sorbo de la mañana
el alma leve se
desespera.
Un café no calma
la espera
de un corazón
lejano,
un café como un
vicio cotidiano,
un corazón
bebiendo tragos amargos.
Gustavo Figueroa Velásquez
©
Me gusta
Me gusta mirarte
y escucharte
cuando me hablas
plena de amor,
es como como que
el amor te viste de lujo
para embriagarme
con tu belleza,
es la gloria de
descubrirte enamorada
cuando me besas
con tu mirada.
Me gusta pintar
de poesía nueva
cada encuentro
para ser felices
y amarte en la
risa que me dedicas.
Me sorprende el
minuto en el que callas
porque te veo en
cuerpo y alma
y me enamora el
brillo de tus ojos
pintados con el
más fino pincel.
Me gusta soñarte
tan femenina
posando para el
lienzo de mis instintos,
soñarte
derrochando piel al amanecer,
moldear tu
cuerpo de piel tan fina.
Gustavo Figueroa Velásquez
©

No hay comentarios:
Publicar un comentario